La no atención de las Altas
Capacidades en la escuela y su relación con el fracaso escolar:
percepción desde las familias

Evaristo Barrera Algarín es catedrático de Trabajo Social en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y mantiene una presencia académica orientada a conectar docencia, investigación y divulgación en torno a problemáticas sociales y educativas. En su trayectoria se observa un interés sostenido por asuntos como las altas capacidades, la familia y su relación con el sistema educativo, además de su vinculación con la formación universitaria también en el entorno del Grado de Trabajo Social de la UNED (Sevilla). Esa combinación de universidad y transferencia se refleja en cómo impulsa y visibiliza actividades y debates sobre “Familia y Altas Capacidades”.

En esa línea se sitúa su investigación “La no atención de las Altas Capacidades en la escuela y su relación con el fracaso escolar: percepción desde las familias”, publicada en Culture and Education / Cultura y Educación (2023; online 2022) en coautoría con José‑Luís Sarasola‑Sánchez‑Serrano, Abraham García‑González y María Ruiz‑Herrera. El estudio se plantea un objetivo muy concreto: comprobar si la falta de atención a las necesidades educativas especiales del alumnado con altas capacidades en centros públicos, privados y concertados de Andalucía se relaciona con el fracaso escolar, tal y como lo perciben sus familias. Para ello, trabaja con un cuestionario propio de 71 variables (α = .901) aplicado a 454 familias con menores identificados con perfil armónico de superdotación (WISC-V > 130) en Primaria, y analiza los datos con frecuencias, correlaciones, tablas de contingencia y regresión/ANOVA.

Los resultados que firma son difíciles de ignorar: el 84,1% de las familias afirma que la escuela no atiende adecuadamente las necesidades educativas de su hijo/a con altas capacidades, y describe déficits persistentes en planes, recursos y medidas específicas. En paralelo, el trabajo cifra que 95 de los 454 menores (20,9%) presentan fracaso escolar en algún grado, y además muestra una relación estadísticamente significativa entre menor atención educativa y mayor fracaso (p < .001), reforzada con un modelo de regresión. Su aportación, mirada desde el ángulo social, coloca a las familias como “termómetro” del sistema: cuando la experiencia escolar se vuelve aburrida, poco retadora o ansiógena para estos menores, el vínculo con el aprendizaje se deteriora y la escuela deja de actuar como espacio de inclusión real.

Evaristo Barrera Algarín es catedrático de Trabajo Social en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) y en su web personal reúne información académica y materiales relacionados con su actividad docente e investigadora: https://sites.google.com/site/profesordrevaristobarrera/.
Puedes descargar el documento completo aquí.
DOI Foundation: https://doi.org/10.1080/11356405.2022.2121133

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